JNTHN DURÁN

Como diseñador, no hay nada más difícil que tener que trabajar para uno mismo.

No me averguenzo al decir que he tardado un año en decidir mi nueva imagen. Querer cambiar pero no saber hacia donde ir es complicado, y requiere paciencia y todo un proceso de inspiración e investigación. Al final lo encontré como siempre, mirando alrededor de uno mismo. Porque la esencia de cada uno está en lo que nos rodea. En las cosas cotidianas.

Siempre he utilizado álter egos, pero esta vez quería algo personal, con mi verdadero nombre. Le quité las vocales para conseguir simetría con el apellido y que quedase fifty-fifty. Así, porque yo lo valgo.

Mi estilo se caracteriza por un diseño pulcro, un desorden ordenado y unos pensamientos muy geométricos. Después de fusionar todos los elementos, nace una tipografía jeroglífica que tienes que pararte unos segundos a descifrar, pero que al fin y al cabo, reune a la perfección mi forma de pensar y de ver las cosas.